REFLEXIÓN
Eusebio \”Chevo\” Chavez

La Mayordomía, ofrenda, diezmo o como le queramos llamar es algo vital para nuestra iglesia, pues cuando estás aquí solo tienes que voltear y ver a tu alrededor y darte cuenta lo que costaría mantenerla, desde imprimir boletines, el seguro que se paga por si algo llegase a pasar, hasta el edificio.  Nosotros tenemos la bendición de contar con un fideicomiso que nos ayuda a mantener todos los gastos de la Iglesia que es nuestra casa y como tal la debemos cuidar y mantener. Imagínense todo lo que podríamos hacer por nuestros hermanos y hermanas que están en necesidad aqui en Indianápolis si cada uno de nosotros aportamos de acuerdo a nuestras posibilidades, o lo que nuestro corazón nos diga, solo un poco de lo mucho que Dios nos da. Seamos generosos y recibamos riqueza espiritual a cambio.

Dar a mi Iglesia me hace sentir bien y con justa razón, porque ahora que formo parte de la junta parroquial (vestry) me he dado cuenta de los gastos que se requieren para mantener el edificio y la Iglesia en general, pero más importante es aún lo que la Iglesia otorga a diferentes organizaciones sin fines de lucro, que ayudan a su vez a personas que más necesitan, por eso, mi familia y yo nos comprometemos y exhortamos a todos a ser generosos y a que se comprometan a dar su ofrenda, ayudemos a ayudar, y ayudémonos a nosotros mismos.

            “Cada cual da según el dictamen de su corazón, no de mala gana ni forzado, pues: “Dios ama al que da con alegría”-2 Corintios 9:7

              \”El que es generoso prospera ;el que reanima será reanimado”-Proverbios 11:25

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